Casa C14

Matadepera • 2025

 

Casa C14

Projecto
Situación

Fecha
Superficie
Aparejador
Cálculo de estructuras

CASA C14
c. La Carossa 14
Matadepera
Abril • 2025
225.00 m2
LI. Garriga
Estudi Cuyas

La pendiente del terreno y la voluntad de minimizar los movimientos de tierras condicionan la configuración final del proyecto. Siguiendo las curvas de nivel, la vivienda se arraiga longitudinalmente al terreno mediante volúmenes escalonados que generan un sutil juego de desplazamientos.

La esquina se convierte en el elemento clave que rompe la frontalidad de la casa y, al mismo tiempo, propicia visuales en diagonal entre el interior y el exterior, enriqueciendo la percepción espacial en ambas direcciones.

Su implantación en una posición central dentro de la parcela permite preservar los bosquetes de encinas existentes y mantener un entorno natural e íntimo.
El programa funcional se desarrolla en dos plantas orientadas al sur, configurando una arquitectura que se proyecta sobre el paisaje, con los árboles y la vegetación autóctona como telón de fondo. Las estancias de día se sitúan en la planta baja, con la voluntad de establecer una relación directa con el jardín y diluir los límites entre interior y exterior. Por el contrario, las estancias de noche se ubican en la planta primera, favoreciendo su privacidad.
Las referencias materiales de la vivienda reflejan su entorno natural. Superficies continuas con texturas tradicionales —como muros de ladrillo, cubiertas de hormigón y carpinterías de roble— aportan profundidad a las visuales y conectan los espacios domésticos, tanto interiores como exteriores, a través de ambientes luminosos y cálidos.

Projecto
Situación

Fecha
Superficie
Aparejador
Cálculo de estructuras

CASA C14
c. La Carossa 14
Matadepera
Abril • 2025
225.00 m2
LI. Garriga
Estudi Cuyas
La pendiente del terreno y la voluntad de minimizar los movimientos de tierras condicionan la configuración final del proyecto. Siguiendo las curvas de nivel, la vivienda se arraiga longitudinalmente al terreno mediante volúmenes escalonados que generan un sutil juego de desplazamientos.

La esquina se convierte en el elemento clave que rompe la frontalidad de la casa y, al mismo tiempo, propicia visuales en diagonal entre el interior y el exterior, enriqueciendo la percepción espacial en ambas direcciones.

Su implantación en una posición central dentro de la parcela permite preservar los bosquetes de encinas existentes y mantener un entorno natural e íntimo.
El programa funcional se desarrolla en dos plantas orientadas al sur, configurando una arquitectura que se proyecta sobre el paisaje, con los árboles y la vegetación autóctona como telón de fondo. Las estancias de día se sitúan en la planta baja, con la voluntad de establecer una relación directa con el jardín y diluir los límites entre interior y exterior. Por el contrario, las estancias de noche se ubican en la planta primera, favoreciendo su privacidad.
Las referencias materiales de la vivienda reflejan su entorno natural. Superficies continuas con texturas tradicionales —como muros de ladrillo, cubiertas de hormigón y carpinterías de roble— aportan profundidad a las visuales y conectan los espacios domésticos, tanto interiores como exteriores, a través de ambientes luminosos y cálidos.